jueves, 11 de octubre de 2018

TORRE DE MONREAL - TUDELA - NAVARRA



La torre es un elemento defensivo eregido en el siglo XII sobre una atalaya al suroeste de Tudela con el fin de vigilar el territorio, aunque su aspecto actual responde a posteriores reconstrucciones.


Se trata de un edificio hexagonal de ladrillo en el que se integra la única evidencia de la época medieval, el aljibe, un deposito suterráneo destinado a guardar agua potable procedente de la lluvia.


La última reforma acometida lo ha convertido en la primera cámara oscura de Navarra y en un centro de interpretación con paneles explicativos sobre las culturas que han convivido en la capital: la judía, la musulmana y la cristiana.


La torre de Monreal fue una de las atalayas fortificadas que vigilaban la ciudad amurallada de Tudela. Su imagen actual es de un fortín carlista, construido a finales del siglo XIX, y restaurado recientemente. En el camino de Alfaro se encontraba la Torre Roya, y al sur mirando hacía Zaragoza y Tarazona, se alza la Torre de San Julián, próxima  a la ermita de Santa Quiteria. Todos estos torreones (desaparecidos en su mayoría durante los siglos XVIII y XIX) estaban conectadas entre sí visualmente, y tenían como misión primordial otear al enemigo y avisar a la ciudad de las posibles amenazas.


CASTILLO DE CORTES - NAVARRA



En el siglo XIII, la villa y el castillo se vincularon al linaje de los Abarca, a quienes lo compró Teobaldo I de Champaña obedeciendo a su política de fortalecimiento del patrimonio real. Permanecio adscrito a la corona hasta que a comienzos del siglo XV, Carlos III el Noble inició un proceso de feudalización que implicaba la entrega de diversas posesiones de la corona a las más importantes familias de la nobleza de Navarra.


Tras la conquista de Navarra por parte de Fernando el Católico, el castillo perdió su importancia militar. La duquesa doña Leonor de Aragón lo legó al principe de Salerno, quien lo vendió, en 1532, al mariscal de Navarra por 22.000 ducados de oro. Posteriomente, en 1539, una Real Cédula de Carlos V vinculó a la casa el marquesado de Cortes.


Tras complicada historia, la fortaleza iba remodelándose como si cada uno de los propietarioquisiera dejar su impronta en ella. A lo largo del siglo XVI perdió su silueta guerrera para adquirir la de un amplio palacio señorial.


A finales del siglo XIX se llevó a cabo una importante reforma que, de acuerdo al más espíritu neogótico propio del Romanticismo, alteró sensiblemente el antiguo castillo medieval, del que sólo se conserva en la actualidad su empaque y la sobriedad de la antigua torre del homenaje, de planta rectangular y aparejo de mampostería coronada con almenas. El conjunto está rodeado por una recia muralla de mampostería.





martes, 9 de octubre de 2018

TORRE DEL MOLINETE o DE LOS REYES CATÓLICOS - MAZARRÓN - MURCIA



 La Torre del Molinete es una construcción de carácter defensivo, realizada en mampostería de piedra caliza tomada con argamasa de cal y de planta circular, por lo que parece que recibe el nombre de “El Molinete” por su gran parecido con la tipología de los molinos de viento, tan presentes en estos entornos. Al estar edificada en la parte más alta del Cerro del Molinete, dispone de unas privilegiadas vistas sobre todo su entorno, con visión directa a las torres de vigilancia situadas en primera línea de la costa de la Bahía de Mazarrón, es decir, las torres de Santa Isabel, Los Caballos, Cope (municipio de Águilas) y Santa Elena (municipio de Cartagena) sirviendo claramente como importante bastión de vigilancia y defensa de Mazarrón.


 Por su situación elevada sobre unas rocas, en la cima del cerro, antes de la intervención carecía de un acceso fácil y su interior disponía de una única sala, con unas dimensiones bastante reducidas (la Torre tiene 21,20 m² de superficie construida y un diámetro interior de 2,50 m aprox.), lo que corresponde a una construcción defensiva y pensada únicamente como puesto de vigilancia. La torre presentaba un estado de conservación bastante lamentable ya que no había sido objeto de actuación alguna de reparación o restauración al menos en las últimas décadas. La construcción no presentaba ningún elemento de cubierta, había perdido parte del volumen superior y no tenía ningún elemento de protección al estar abierto el hueco original de la puerta de acceso (posiblemente de madera en origen pero que no se había conservado).


El Cerro del Molinete se ubica en una zona libre y pública del municipio, abierta y sin ningún tipo de cerramiento que permita regular y controlar el acceso al cerro, actuando como una gran zona verde dentro del casco urbano. El Cerro tiene una superficie de unos 19.275 m² y 935,00 ml de caminos, que discurren por las laderas del monte para conducir a la cima, donde se encuentra la Torre. Por su elevación, cuenta con importantes vistas sobre el entorno, destacándose como un importante punto de observación de los edificios históricos referentes de Mazarrón, como son las Casas Consistoriales, el Castillo de los Vélez, las Iglesias de San Antonio de Padua, de San Andrés y de La Purísima, el Coto Minero de San Cristóbal.




TORRE DE LOS CABALLOS - MAZARRÓN - MURCIA



 La Torre de los Caballos de Bolnuevo se construyó en el siglo XVI, algunos años después que la Torre de la Cumbre del Puerto de Mzarrón.
Su finalidad era el control del litoral frente a los ataques de la pirateria berberisca, que resultaban una preocupación constante para la población.
Es por ello que se consolidó una red de torres en la Bahía de Mazarrón: Torre de los Caballos (Bolnuevo), Torre Vieja del Puerto o Santa Isabel, Asudia en La Azohía o Santa Elena, la desaparecida Torre Nueva o San Ildefonso (donde se encuentra el farod del puerto), Torre de La Cumbre y más al interior la Torre del Molinete.

 
Estas torres tenían diferentes formas: cilíndricas, hexagonales o cuadradas.
Estaban divididas en dos plantas, con una terraza en lo más alto y un aljibe en la planta baja. El acceso estaba en la 2ª planta y se subía por una escalera de mano o cuerda. En la segunda planta se alojaba la guarnición y se encontraba el almacén.


Podían contar con alguna pieza de artillería y se comunicaban entre sí y con la población haciendo señales de humo durante el día y fuegos durante la noche.
En los siglos posteriores, sobre todo en el XVIII, la Torre de los Caballos sufrió diversas remodelaciones y arreglos para adecuarla a las necesidades militares y del control de la costa.
En 1946, se le añadió una ermita dedicada a la Purísima Concepción, en conmemoración del conocido  "Milagro de la Virgen de Bolnuevo". Anteriormente, la torre tuvo otras construcciones anexas.



TORRE DE LA CUMBRE o STA. ISABEL - MAZARRÓN - MURCIA



Torre vigía del siglo XVI cuyo objetivo era vigilar la costa para poder prevenir los aqtaques enemigos, principalmente de piratas berberiscos, y servir como una primera medida de protección para los pescadores y agricultores de las zonas cercanas.


La inseguridad de la costa como consecuencia de la piratería berberisca, llevó a Mazarrón a asumir la creación de torres vigías en la línea de costa, que al menos permitiera la existencia de una pequeña actvidad pesquera y agrícola en el litoral.


La torre se localiza en un promontorio elevado, que en la época de su construcción dominaría el puerto.En la actualidad esta elevación esta englobada dentro del casco urbano del puerto de Mazarrón.


La torre es de planta circular y cuerpo ligeramente troncocónico y en su interior tiene dos cuerpos abovedados.




CASTILLO DE LOS VÉLEZ - MAZARRÓN - MURCIA



 La fortaleza se encuentra situada en pleno casco urbano de Mazarrón, sobre un pequeño cerro que se eleva unos 30 metros de altura sobre el terreno circundante. Por su enclave, domina perfectamente el casco antiguo de la actual villa. La función residencial que también tuvo el castillo condicionó la elección del lugar donde se construyó, precisamente controlando a la población y las explotaciones mineras circundantes.


 El contorno de sus imponentes ruinas, recientemente rehabilitadas, es fácilmente accesible desde algunas de las calles que rodean a la fortaleza. Tradicionalmente se ha llegado hasta sus mismos pies desde el extremo meridional de la plaza del Ayuntamiento, lugar en el que está ubicada la iglesia de San Antonio, donde se toma dirección noroeste por las calles Ana Moreno y Santa Rita, lo que nos situará frente a su fachada septentrional. Allí se pueden contemplar los muros de una interesante fortificación en la que se entremezclan defensa y apariencia.


Construida a finales del siglo XV, el edificio está ligado a la familia que patrimonializó el Adelantamiento Mayor del Reino de Murcia -los Fajardo-, que posteriormente fueron nombrados marqueses de Los Vélez. Este linaje y el de los Pacheco fueron, por concesión regia y desde 1463, propietarios de las minas de alumbre existentes en el lugar, un mordiente textil muy apreciado en la época. Por desgracia, la fortificación fue en buena parte destruida entre los años finales del siglo XIX y los comienzos del XX, cuando se abrió la boca de una mina en el mismo interior.


 La fortaleza presenta, claramente, varias fases constructivas que desdibujan y confunden la estructura arquitectónica original, especialmente en su interior. No obstante, en la actualidad se aprecia que, construida adaptándose al terreno, su planta es irregular, alargada, con una longitud máxima de 42’50 m. en sentido este-oeste, y una anchura media de 15 m. en dirección norte-sur.


 La construcción se encuentra delimitada por gruesos muros, de un metro de longitud aproximadamente, construidos en un sistema mixto donde predomina la obra de mampostería mediana, bien aparejada y trabada con mortero, que se apoya directamente sobre la roca madre. En la fachada septentrional, los paños de argamasa aparecen verticalmente separados a alturas irregulares por estrechas verdugadas compuestas por una doble fila de ladrillo colocadas en la horizontal. Es en este lugar donde se conservan tres aspilleras abuzonadas, mientras que en el resto de los muros se abren grandes ventanales que denotan su carácter residencial, alternando en algunos casos con huecos preparados para ballestería o arcabucería. En el conjunto se aprecia que estuvo ya adaptada al uso de la artillería, pues así se disponen algunos de sus vanos, que recuerdan, en ocasiones, a algunas de las estructuras que aparecen --salvando las lógicas diferencias de conjunto-- en otras fortificaciones pertenecientes a los Fajardo construidas a finales del XV y comienzos del XVI, como el castillo de Mula o el impresionante castillo-palacio de Vélez Blanco.





EL CASTILLEJO - MONTEAGUDO - MURCIA



 El edificio se construyó sobre una pequeña altura desde la que se controla buena parte de la planicie circundante y los fértiles campos de la vega del Segura. Por su estratégica situación se encuentra visualmente conectado con el castillo de Monteagudo, Larache, el núcleo urbano de Murcia, y otras importantes fortificaciones que vigilaban el mencionado cauce hídrico.


 Actualmente este espectacular castillo-palacio está integrado en un campo de limoneros perteneciente a una propiedad privada, a la que se llega muy poco después de atravesar el núcleo urbano de la pedanía murciana de Monteagudo. Lo cierto es que la vía tradicional de acceso a la fortificación fue la antigua Senda de Granada, que conecta el sureste peninsular con la Andalucía oriental, así como el llamado Camino Viejo de Monteagudo, que comunicaba Orihuela con la ciudad de Murcia.


Se trata de un palacio fortificado de origen islámico que tradicionalmente se ha identificado con la residencia de Ibn Mardanis, "El Rey Lobo", el famoso rey musulmán de Murcia que resistió a los invasores almohades a mediados del siglo XII. Como han puesto de manifiesto varios autores, sería por tanto un edificio único dado su carácter intermedio en la evolución de la arquitectura hispanomusulmana, en concreto entre la califal-taifa y la nazarí. Su emplazamiento, dominando una gran explotación agrícola y espacios de recreo vinculados a la fortificación, relacionaría también esta construcción con la tradición áulica oriental.