sábado, 27 de junio de 2009

CASTILLO - PALACIO DE LAYOS - TOLEDO



El Palacio de Layos, conocido como Palacio de los Condes de Mora, es una edificación del tipo castillo-palacio del s. XV.
Supone un conjunto de edificaciones delimitado por un recinto murallado de gran extensión que consta de los siguientes elementos:
- Palacio propiamente dicho
- Jardín
- Dependencias de servicio
Por lo que respecta al Palacio, su origen se sitúa a finales del s. XIV y principios del s. XV, pro ha sufrido sucesivas renovaciones a lo largo de su historia; dichas renovaciones, sin embargo, han respetado su carácter original y deben considerarse muy acertadas, ya que el edificio llegó a estar casi en ruinas. De este modo, el interior del palacio, de estilo mudéjar, corresponde al s. XVI y diversos tramos del cerramiento exterior (lados sureste, suroeste y noroeste) al siglo XVII. La última intervención se acometió hace unos cuarenta años.
El palacio es un edificio de planta cuadrangular, flanqueada por torres cuadradas en las esquinas, a excepción de la situada en el lado oeste que es de planta circular. Su fábrica es de mampostería de piedra. Su estructura en dos alturas, tres en las torres.
De la construcción original, del s.XV, se conserva la entrada principal; presenta ésta una portada de sillería de piedra, dintelada y de traza sencilla; sobre ella se articula un segundo cuerpo de ladrillo visto en el que, y sobre una imposta, aparece una especie de antepecho con siete arcos lobulados ciegos. Sobre este segundo cuerpo se abre una ventana dividida por una columna, formando ajumez, que constituye un intra luz con dos arcos gemelos de medio punto, con intradós lobulado y alfiz con labores de lacería. En este cuerpo, dos pilastras de madera soportan sendos canecillos que sujetan un alero o voladizo que sobresale sobre el resto de la cubierta.
El lienzo en el cual se encuentra la portada queda retranqueado entre los dos torreones de las esquinas (uno cuadrado y el otro circular), con distribución de ventanas verticales en las dos primera s plantas y de medio punto en la tercera.
El torreón circular, de mampostería, corresponde también a la fábrica original del s. XV.
En las restantes fachadas los dinteles de las puertas, ventanas y balcones son de ladrillo, de abanico, siendo el resto de la fachada de mampostería, con sillares en las esquinas.
Toda la cubierta es de teja curva o árabe y descansa sobre una bella cornisa de ladrillo con dentículos y arcos encontrados.
En el interior, el Palacio se organiza en torno a un gran patio central, de planta cuadrada, con una fuente de piedra en el centro.
La planta baja presenta una galería de soportales dintelados, con cinco huecos por lado y con columnas góticas de fuste octogonal revocadas; sus capiteles son cuadrados y sujetan las zapatas de madera que soportan las vigas (también de madera) del forjado de la segunda planta. Esta última, presenta una galería de arcos rebajados que descansan sobre columnas de piedra; toda ella está cerrada por ventanales de cristal. La cornisa que soporta el alero es idéntica a la anteriormente descrita.
En el interior del recinto se encuentra también, como ya señalamos, un jardín y diversos edificios para los servicios del palacio; estos edificios son de mampostería con sillar en las esquinas, algunos de época reciente.
El gran portalón exterior que da acceso al conjunto es dintelado, con imposta en dentículos y sobre un astil rectangular, con un frontón triangular rematado por tres bolas.
El Palacio de Layos perteneció, junto con su término municipal, al Adelantado de Cazorla, Juan Carrillo, de Toledo, a quien se lo donó Don Juan II en 1445. Poco después pasó, por herencia, a ser propiedad de los López de Ayala, Condes de Fuensalida, hasta que por escritura de 1509 lo adquirió el tercer conde del mismo título, el ilustre diplomático Don Francisco de Rojas, quien fue embajador de los Reyes Católicos en Roma. Los Condes de Mora siguieron habitando con frecuencia el palacio, contándose entre ellos la Emperatriz Eugenia de Montijo.
Posteriormente pasó a los Condes de Haro.

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